viernes, 10 de diciembre de 2010

ASUNCIÓN EDO VICENT...

PREMIO MUJERES DE JOTA 2011 POR EL CENTRO ARAGONÉS




En la 4ª edición de nuestros premios Mujeres de Jota, marzo de 2011, será Asunción Edo nuestra jotera homenajeada por el Centro Aragonés. Nos llena de orgullo que su nombre figure entre las premiadas por el Centro Aragonés: Josefa Vidal (1ª edición) y Teresa Abadía (3ª edición). Esta 4ª edición se celebrará dentro de los actos conmemorativos del 70 aniversario de nuestro Centro Aragonés, es por ello que debíamos premiar a una persona con una extensa trayectoria y con un importante papel en la historia de nuestra casa. Asunción fue dama de la corte de honor y reina de nuestro Centro Aragonés durante los años 70. También, en aquella época, fue la primera mujer que se integró en una Junta Directiva de nuestra Asociación. Todas estas actividades las compaginaba con su labor como cantadora en el grupo de jota... Tras un periodo de descanso, en el año 2006, se vuelve a incoporar al grupo de jota y en la actualidad continua en activo como componente del grupo de canto, compartiendo el gozo de cantar con su hija María, que ya ha tomado el relevo generacional ocupando el cargo de dama de la corte de honor que ya regentara su madre años atrás.




Semblanza biográfica de ASUNCIÓN EDO


Capítulo Primero: los orígenes.

Asunción Edo Vicent entró en el Centro Aragonés del Puerto de Sagunto hace casi treinta años, en 1972, y lo hizo para cantar. Llegaba con equipaje, pues lo que ella denomina el “sentir” de la jota, ya lo traía consigo. ¿Eran sus raíces aragonesas? Seguro, pero también las valencianas. Su abuela paterna, que era de Manzanera, en Teruel, cantaba la jota, aunque sólo logró escucharla un par de veces. Su padre, turolense de Sarrión, también cantaba, si bien lo hacía en un ámbito coloquial, como tantos otros. Por su parte, en la familia materna, de origen valenciano, el abuelo cantaba “valencianas” y tocaba la guitarra, pero su principal faceta era la de “versador” de letras para el “cant d’estil”.
La relación de Asunción con esta Casa se inició por el negocio, cuando, un día de 1972, se personó en el Centro Aragonés para venderle al bar huevos de la granja familiar. Allí coincidió con Miguelico y el “Tío Esquilache”, que, en plan de broma, la provocaron para que cantase. Asunción, lejos de intimidarse, se lanzó con la tonada de “Uno de Sarrión se compró un camión a medias con otro para acarrear madera”. Al oírla, se acercó Manuel Pedro, de Cella, que ya en serio le manifestó: “el martes que viene te esperamos, que viene el maestro de Valencia”. Así empezó todo y, durante sus tres primeros meses cantó el mismo estilo, con la misma letra. No obstante, le esperaban muchas vivencias y lo que ella denomina, “momentos especiales”. Y no es extraño, porque la jota representa para Asunción, sentimiento y, a la vez, un vehículo para canalizarlo, de ahí su tendencia a las jotas melancólicas si está triste, y a la “picaronas” cuando está contenta.

Capitulo Segundo: su primera etapa en la jota, de 1972 a 1981.

Cuando Asunción se integró en este Centro Aragonés, el grupo de canto estaba a cargo de Ángel Martínez, cantador y profesor de música de Enseñanza Media. Ángel fue su profesor de 1972 hasta 1981, y le aportó formación técnica, pues el sentir como cantadora de jota ya lo tenía, como si viniera de fábrica. En su actividad formativa, Ángel le explicó a Asunción que la voz de ella se acoplaba especialmente a las tonadas de la legendaria Pilar Gascón, cantadora de cuya escuela y enseñanzas provenía el propio Ángel, a través del que había sido su profesor, el oscense Antonio Allué.
La actividad de Asunción estuvo caracterizada desde el principio por la energía y el entusiasmo; por ello no se limitó al cuadro de canto, sino que tuvo también carácter representativo: primero fue Dama de la Corte de Honor, después, de 1976 a 1978, Reina del Centro Aragonés, y finalmente, en 1979, rompió el molde siendo, con su cargo de Vicepresidenta Segunda, la primera mujer que formó parte de la Junta Directiva de nuestro Centro Aragonés, en una época en la que, cuanto menos, resultaba chocante que una mujer tuviese un papel activo en la gestión de este tipo de sociedades. Por otra parte, tampoco su labor se ciñó al Puerto de Sagunto, pues durante aquellos años fueron frecuentes sus colaboraciones con el Centro Aragonés de Valencia.
Sin embargo, en 1981, la puesta en marcha de un nuevo negocio familiar requirió toda la dedicación de Asunción, que abrió un largo paréntesis en su relación con la jota, que duraría hasta 2006. Aunque hubo una excepción, cuando en el año 2001 vuelve a ensayar, esta vez con Vicente Rubio, para preparar la actuación que tendría lugar en el Teatro Principal de Valencia, con motivo del 50 Aniversario del Centro Aragonés de dicha ciudad. Allí cantará junto a su antiguo compañero, Vicente Rubio. Y ése será uno de los grandes “momentos especiales” de sus vivencias joteras.

Capítulo Tercero: cantadores de fuera y compañeros de aquí.

Durante su primera etapa jotera, Asunción conoció a importantes cantadores y cantadoras, como el Pastor de Andorra, Jesús Gracia, Teresa Pomar, Bienvenida Argensola, Antonio Allué, y Víctor Lera, un cantador de Huesca que también solía acompañar al centro de Valencia en sus salidas… Además, el Pastor de Andorra, que venía muy a menudo a cantar al Puerto de Sagunto, fue a rondarle a su casa el primer año que Asunción fue Reina, todo un privilegio.
En ningún caso puede olvidarse Asunción de Vicente Rubio, un cantador al que siempre ha calado por su estilo, y que era, junto a su maestro, Ángel Martínez, su referente más próximo, pues durante cuatro o más años Vicente fue el único cantador varón y adulto en el Puerto de Sagunto. Vicente Rubio, pese a su larga trayectoria docente, nunca llegó a ser profesor de Asunción, sino un estimado compañero en el cuadro de canto, un compañero sobre el cual, según reconoce Asunción, existía un cierto pique entre las cantadoras por poder cantar dúos con él.
Igualmente, gracias a la jota, Asunción va a conocer al que más tarde se convertirá en su marido, José Luis Martí, un estupendo bailador que también sentía pasión por la jota cantada.

Capítulo Cuarto: sus viajes.

En los años 70, los centros aragoneses del Puerto de Sagunto y Valencia compartían tanto al profesor de canto, Ángel Martínez, como al de baile, Pablo Luis Maza. Por ello, Asunción, en los años 1973, 1974 y 1976, entre otras colaboraciones, tuvo la oportunidad de participar con el Centro Aragonés de Valencia en las actuaciones que éste realizaba en Francia, en el marco de los encuentros internacionales de folclore. De esta forma, Asunción recorrió numerosas ciudades francesas, como Dijon, Pont Chretien, Lille, Nancy, Colmar, Vienne, Bourbille y Estrasburgo. Así mismo, cantaba en el festival que el Centro de Valencia brindaba en el Teatro Principal de Valencia cada 29 de junio.

Capítulo Quinto: los momentos especiales.

Cantar en el extranjero, representando al folclore español a través del aragonés, ha sido para ella uno de sus acontecimientos más especiales. Especial por los encendidos aplausos que recibían, y porque el hecho de cantar la jota fuera de España, hace que sus notas se emitan, se escuchen y se paladeen con una emoción más intensa de lo acostumbrado, dado que la jota era y aún es parte de una esencia y de una identidad. Por ello, siempre ha sonado más emotiva al otro lado del mar o, como en este caso, al otro lado de los Pirineos, que entonces separaban mucho más que ahora.

Para Asunción, que no ha participado en concursos y no conoce la experiencia concreta de recibir un premio, ha sido un gran premio poder compartir la emoción del canto y el baile con grupos folclóricos de otros países. De sus palabras se desprende que se producía una sentida empatía entre los participantes, una comunión de emociones, porque los bailadores y cantadores extranjeros percibían el sentimiento que la jota expresaba, del mismo modo que Asunción y los suyos también sintonizaban la emoción que los otros desprendían. Recuerda, además, que este encuentro casi fraternal de emociones era especialmente intenso con los rusos, a pesar de que respecto a ellos había una cierta rivalidad por las diferencias históricas que el régimen español de entonces se esforzaba en mantener, lo que demostraba, de forma práctica, que la música está por encima de las diferencias políticas y puede unir las conciencias en una sola.

Aunque tendemos a idealizar los recuerdos, siempre hay un fundamento sólido para ello. Así, Asunción rememora, durante su último viaje a Francia en junio de 1976, la actuación en Estrasburgo, en el entorno monumental del patio del Château de Rohan, teniendo, como fondo muy próximo, la labor de filigrana de la soberbia fachada gótica de la catedral de Estrasburgo. Si a la emoción compartida que mencionábamos antes, añadimos este escenario de excepción, entenderemos que ése fuera un momento también muy especial de sus actuaciones por tierras de Francia.

Capítulo principal y final: María Martí, su hija.

A pesar de que a Asunción le quedan muchos años de colaboración con esta Casa, ya se ha solapado con su relevo: María Martí. Respecto a la faceta jotera de su hija, dice Asunción que ella no le ha transmitido nada, que todo es resultado de la ilusión que en ello puso el padre de María, José Luis Martí. Él, que era, y así está reconocido, un gran bailador y un gran jotero, solía decir que “el que tiene voz para cantar la jota y no la canta, debería quedarse mudo”. Por eso, cuando María nació, insistiría con esta frase: “¿y si consiguiéramos que fuera cantadora?” Pues ya lo es. Entre otras cosas, para llegar a ese desenlace, Asunción inició en 2006 un nuevo ciclo jotero, con César Rubio como su segundo y actual profesor.
Y así, la gran satisfacción de Asunción, su mayor recompensa, su momento más especial, por encima de cualquier otro, llega cuando María sale por primera vez a escena para cantar en solitario una jota de estilo. Asunción la escuchó con llanto de emoción, desde el cuarto de las luces. La ilusión del padre, y también la suya propia, se había cumplido.

José Mª Prats Escriche

sábado, 20 de noviembre de 2010

PIEDAD GIL LÁZARO...

PREMIO MUJERES DE JOTA 2011 POR ARAGÓN


En esta 4ª edición de nuestros premios mujeres de jota, que se entregarán en el mes de marzo de 2011, será Piedad Gil Lázaro nuestra jotera homenajeada por Aragón.

Nos llena de orgullo que haya aceptado el reconocimiento y que su nombre figure ya entre las premiadas por Aragón: Mª Auxiliadora Gimeno (1ª edición), Mª Pilar de las Heras (2ª edición), Petra Gracia (3ª edición); y las premiadas por nuestro centro aragonés: Josefa Vidal (1ª edición) y Teresa Abadía (3ª edición).

Así pues, en Marzo de 2011 celebraremos un festival en homenaje a las premiadas y les haremos entrega de este premio que trata de distinguir a aquellas mujeres del mundo de la jota que se han destacado por su calidad interpretativa, por su labor docente o por su excelencia humana.

Piedad Gil, siempre ha sido la eterna compañera de Jesús Gracia, más allá incluso de la muerte del maestro de joteros. Pero Piedad Gil ha sido más,... ha sido una excelente intérprete de nuestra jota, ha sido una gran compañera para quienes con ella compartieron escenarios, ha sido una excelente persona a la que todo el mundo de la jota le profesa un gran cariño. Por todo ello, y por más, será nuestra premiada en el año 2011.





PIEDAD GIL LÁZARO: toda una vida en la jota.

Parece casi imposible trazar una semblanza biográfica de Piedad Gil sin recurrir a la figura de Jesús Gracia, aquel grandioso jotero que fue su compañero en la escena pero, sobretodo, su compañero en la vida. Y es que la historia de Piedad es la historia de Jesús, del mismo modo que la historia de Jesús ha sido la de Piedad,… ese es el resultado de sesenta y dos años de convivencia, porque Jesús y Piedad siempre han estado juntos, porque allá donde iba Jesús le acompañaba Piedad, porque su amor les hizo inseparables más allá de la muerte del jotero y maestro de joteros en Febrero del 2005.

Sin embargo, la historia de Piedad es algo más,… porque Piedad ya triunfó en la jota antes de iniciar su noviazgo y posterior matrimonio con Jesús, porque como bien apuntó la hija de ambos en una entrevista para la radio, cuando se conocieron era Piedad la jotera afamada mientras que Jesús era un inquieto joven que iniciaba sus andanzas joteras. Aunque más tarde, como es por todos sabido, sería Jesús quien iniciaría una brillante carrera en la Jota, obteniendo numerosos premios y reconocimientos, mientras que Piedad decidió asumir un segundo plano en lo artístico en favor de su marido. No obstante, el objetivo de esta semblanza no es recordar a Jesús Gracia, de quien se ha escrito y hablado mucho, sino de Piedad Gil: su esposa, su compañera,… pero, sobretodo y ante todo, una excelente jotera con una excelente trayectoria que hoy traemos al recuerdo.

Piedad Gil Lázaro nace en Paracuellos de Jiloca (Zaragoza) el 14 de abril de 1923. Su lugar de nacimiento habría de marcar su destino jotero, pues las riberas del Jalón y el Bajo Jiloca han sido cuna de decenas de excelentes joteros. Y dice una copla a este respecto…
“Paracuellos de Jiloca
tiene la gracia del agua,
que templa los corazones
y aclarece las gargantas”.

Entre los joteros más afamados de la zona destacan Tomás Marco, nacido en Alhama de Aragón, y la gran Ofelia de Aragón, en Cimballa. También, la muy cercana ciudad de Calatayud vio nacer, entre muchos otros, a excelentes joteros de la talla de Hilario Gallego “el Bolero”, Dámaso Salcedo, Manuel Navarro Rubio, Romualdo Arana o Nacho del Río y Yolanda Larpa, entre los contemporáneos. Pero también fue la antigua Bilbilis romana, cuna de excelentes y destacados autores de coplas como Sixto Celorrio, Francisco Lafuente, Narciso Pujalá, Pedro Montón o José Verón, más recientemente.

Cuando cumple tres años de edad, Piedad junto a su familia, marchan de Paracuellos de Jiloca y se trasladan a Zaragoza en busca de un futuro mejor. Conforme Piedad va creciendo se va apreciando su marcada afición a la jota y su gran admiración hacia las intérpretes de nuestro canto regional. De manera que en 1942, con 21 años de edad, y con motivo de sus intervenciones en fiestas y reuniones de carácter familiar, surgió la idea de que pudiera ser cultivada con éxito la que ya se vislumbraba como una hermosísima voz. Y así fue como Piedad se puso en manos de una de las más destacadas cantadoras del momento, la gran jotera Conchita Pueyo, quien pronto la consideró como a su discípula predilecta. De ella destacó su maestra, su extraordinaria capacidad de captación exacta de las más variadas tonadas y una gran valentía en la expresión de las mismas.
En diciembre de 1942, y con no más de seis meses de aprendizaje, su profesora le anima a participar en el concurso de jota que la agrupación Artística Aragonesa celebraba anualmente en memoria de la portentosa jotera Pilar Gascón. El fallo del jurado, por unanimidad, concedió a Piedad Gil el Primer Premio.
No es de extrañar, pues, que tan tempranamente despertara el interés del maestro Calabia, quien en una actuación de su acreditada rondalla en las emisoras locales, la presentó como cantadora de extraordinario porvenir.

Desde entonces y a raíz de ese importante Premio, Piedad se incorpora al famoso cuadro “Alma de Aragón” dirigido por el maestro Mariano Cebollero, como una de sus más destacadas figuras. Y fue allí precisamente, en la primera salida profesional con este grupo, en el que Jesús Gracia destacaba ya con excepcional personalidad, donde Piedad conoció a este cantador que más tarde habría de ser su marido y el padre de sus dos hijos: Jesús y Piedad. Como a ellos les gustaba recordar, su primer encuentro se produjo en la estación zaragozana del Portillo esperando un tren para Binaceite, donde tenían que celebrar un festival folklórico con el citado grupo. De esta manera se encontraron sus carreras artísticas y sus vidas para, desde entonces, unidos en la jota y en la felicidad del hogar, formar una pareja que se hizo popularísima.
En 1945 Jesús consigue el 1º Premio del Certamen Oficial de Jota, en 1947 y 1948 Piedad obtiene dos segundos Premios en el citado Certamen, en 1949 Jesús conseguiría el Premio Extraordinario y ese mismo año contraerían matrimonio. En 1950 Jesús se alza con el Premio Extraordinario Pascuala Perié y con los ánimos de su esposa, en 1959, se presenta al Campeonato de Campeones alzándose con el máximo galardón que se ha puesto en juego en la historia de la jota cantada.

Todos estos éxitos les valieron a la pareja una gran popularidad y ser requeridos, a lo largo de los años, para integrarse en los más destacados grupos del momento: “Alma aragonesa”, “Raza aragonesa” de Isabel Zapata, “La Jota Aragonesa” bajo la dirección de Ángel Esteso, “Educación y descanso” dirigido por el Maestro Santamaría, “Agrupación Folklórica Mª Pilar de las Heras”,… hasta que Jesús funda su propio grupo “Ronda Aragonesa”, donde finalizarían su carrera artística no sin antes recorrer, juntos y en triunfo, España y numerosos países europeos y americanos.

Tras su retirada de los escenarios, Piedad, se dedicó a acompañar a su esposo a cualquier acto relacionado con la jota para el que fuera requerido. Siempre se les veía acompañados, allá donde iba Jesús le acompañaba Piedad. Vivió en su compañía los mejores y más duros momentos de Jesús como maestro, viendo desfilar por su hogar varias generaciones de joteros que recurrían a su sabiduría como maestro.

No es de extrañar pues, que el 17 de Febrero de 2005, Piedad sufriera el más duro golpe de su vida, enfrentándose a la perdida de su esposo y su compañero tras 56 años de matrimonio y 62 años como pareja.

Como legado de su existencia jotera dejó distintas grabaciones en solitario, junto a su esposo Jesús Gracia y junto al grupo “Ronda Aragonesa” para las casas: Columbia, Vergara, Fonogram y Fontana-Philips,… interpretando jotas solistas, dúos con su esposo que son un modelo de ajuste y buen gusto, jotas de picadillo y diversos temas del folklore aragonés.
En Enero de 2010, se presentaba en Zaragoza una antología de las grabaciones de Piedad Gil. Un trabajo en el que, por iniciativa de la familia, se recoge parte de la obra de Piedad en formato digital y que constituye un hermoso testimonio de su brillante carrera jotera.

De ella dijo Don Demetrio Galán Bergua: “Piedad Gil, además de la autenticidad de su arte, demuestra en todo momento su recia calidad de baturra, su feminidad, sus virtudes y cuentas galas y gracias adornan a la mujer aragonesa…. sus principales características de cantadora… su valentía, su cálida voz y, sobretodo,… la sobriedad, la justeza y el respeto a la pureza de los estilos”.
Poco queda que añadir,… justo es que Piedad sea reconocida como una excelente intérprete de nuestra jota cantada, justo es que lo sea por ella misma, por méritos propios,… más allá de los lazos sentimentales y artísticos que le unieron a uno de los más destacados intérpretes masculinos de nuestra jota cantada. Justo es que Piedad Gil sea reconocida como una mujer que ha vivido la jota de forma tan intensa, justo es también reclamar el reconocimiento de esta “Mujer de Jota”.

César Rubio Belmonte.

domingo, 18 de abril de 2010

COPLAS A PETRA por Toño Julve

Voy a narrarles en copla
pinceladas de una vida
la de la gran Petra Gracia
una mujer muy querida
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Era el año veintinueve
corría el mil novecientos
Petra Gracia Clavería
nacía en Nuez de Ebro
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En este pueblo baturro
un día veintiséis de junio
una estupenda jotera
veía la luz del mundo
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No imaginaban sus padres
Juan Antonio y Jacoba
que su Petrica iba a ser
excelente cantadora
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Aunque en parte era normal
pues le venía de casta
su padre gran estilista
y su prima la Pascuala
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Pues desde que Petra tuvo
algo de uso de razón
comenzó a ser una artista
con garra y con corazón
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Se trasladó la familia
a un barrio zaragozano
el más castizo y jotero
San Pablo, llamado “El Gancho”
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Petrica iba a ser jotera
estaba escrito el destino
pues respiraba la jota
de su familia y vecinos
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Pero además de la jota
que la cantaba y bailaba
con sus boleros y coplas
a todo el mundo embobaba
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Hasta igual que Fred Astaire
Petra bailaba claqué
con chapica en los zapatos
pa’ hacer ruido con los pies
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En funciones infantiles
las del mago Nicolás
iba a Radio Zaragoza
también a participar
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Y cuando no derrochaba
el salero que tenía
su hermanica María Luisa
con cariño le reñía
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Pues se crió muy unida
a sus hermanos y padre
ya que de niña quedó
huerfanica de su madre
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Su debut con seis añicos
fue en el teatro Argensola
con Pepito Tolosana
y bailando bien garbosa
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A partir de ese momento
no dejó los escenarios
y compartió muchos años
carteles extraordinarios
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De la mano de su padre
el gran Juan Antonio Gracia
con su prima la Perié
los Esteso y los Zapata
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María Pilar de las Heras
José Oto y la Galé
también el Pastor de Andorra
y la Mercedes Cartiel
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Con el zagal de Mediana
Maluenda y Pilar Pascual
Pilar Francés, Lucio Cáncer
Y aún más se podrían nombrar
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Hasta jotas riojanas
cantó con “la Riojanita”
que como hacían buen dúo
les quedaban muy bonitas
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Para bailar Petra tuvo
también distintas parejas
y con Joaquín Sancho hizo
una que fue de las buenas
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Muchos otros compañeros
la lista completarían
pues Petra fue requerida
en distintas compañías
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Además de la de Esteso
la de Forns y Cabalgata
en las que nunca faltaban
sus bulerías y zambras
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Pues dominar con destreza
todo tipo de canción
la llevó a ser conocida
como Imperio de Aragón
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Viajando por esos mundos
como ella suele decir
se codeó con famosos
y hasta conoció a Machín
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A muchos otros famosos
como Manolo Escobar
artistas, triunfos, vivencias
que Petra no ha de olvidar
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Experiencias adquiridas
en mil sitios y lugares
y con largas temporadas
en Cataluña y Baleares
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Cansada de hacer maletas
y de tanto ir y venir
se volvió pa´ Zaragoza
para tranquila vivir
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Se retiró, en cierto modo
pues no dejó de cantar
para estar más con los suyos
y así poderlos cuidar
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Hasta el final de los días
en los que vivió su padre
le entregó todo el cariño
sin nunca de él separarse
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Dos fantásticos amores
tuvo Petrica en su vida
uno fue Oswaldo Granell
y otro Mariano García
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Resultado de ese amor
fruto de sendas historias
dos hijos extraordinarios
Ernesto y M. Begoña
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Ellos dos le han dado a Petra
cinco regalos del cielo
los que le alegran el alma
sus cinco queridos nietos
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A todos voy a nombrar
dos mozos y tres mocicas

que son Oswaldo y Ernesto
Ana Luz, Laura y Patricia
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Hoy tu familia y amigos
junto al mundo de la jota
te deseamos por siempre
una vida muy hermosa
-----
Y te da la despedida
este humilde y mal poeta
quien si te escucha cantar
se queda con boca abierta
-----
Que esta tierra nunca olvide
quién fue Imperio de Aragón
pequeñica de tamaño
y grande de corazón


Toño Julve, 7 de Marzo de 2010

lunes, 8 de marzo de 2010

Jotas alusivas dedicadas a las Premiadas

A Teresa Abadía Torralba, premio Mujeres de Jota por el Centro Aragonés...
Por tu cariño a la Jota,
por tu fuerza y alegría,
eres hoy Mujer de Jota
amiga Tere Abadía.
Letra: César Rubio Belmonte
A Petra Gracia Clavería, premio Mujeres de Jota por Aragón...
Si viviera Juan Antonio,
que orgulloso que estaría
del Premio Mujer de Jota
de su querida Petrica.
Letra: César Rubio Belmonte
______________________________________
Viejos "joteros de Nuez",
vuestra jota sigue viva
en la voz de Petra Gracia
y de Begoña García.
Letra: César Rubio Belmonte
_________________________________________
Que esta tierra nunca olvidé
quien fue "Imperio de Aragón"...
pequeñica de tamaño
y grande de corazón.
Letra: Toño Julve

ALGUNAS FOTOS DE PREMIOS MUJERES DE JOTA 2010

Algunas de las fotos tomadas ayer en el recital...

Premiadas, junto a las autoridades y los invitados....

Petra Gracia Clavería, Premio Mujeres de Jota 2010 por Aragón

Petra Gracia Clavería


Invitados con Petra Gracia
(Ana Belén Sanjoaquín, Begoña García, Julio Bellido, Mª Carmen Pardos y José Luis Muñoz)



Premiadas junto a los invitados, corte de honor del Centro Aragonés y Moza del Cachirulo.





MUJERES DE JOTA 2010 EN LA RADIO

Os adjunto los enlaces con algunos de los programas de radio en los que se habló de la 3ª edición de estos premios.

Onda Cero - Martes 2 de Marzo de 2010
Gente de Aragón y Zaragoza en la Onda con José Luis Urbén...
http://www.freewebs.com/jlurben11/PROGRAMAS_RADIO/ZARAGOZA_EN_LA_ONDA-2-3-10.rar

http://www.freewebs.com/jlurben10/PROGRAMAS_RADIO/GENTE_DE_ARAGON-2-3-10.rar

Aragón Radio - Sábado 6 de Marzo de 2010
Sección de Alberto Turón dedicada al Folklore Aragonés, en el programa de Oscar Vegas...
http://www.aragonradio2.com/podcast/emision/21296/

Aragón Radio - Domingo 7 de Marzo de 2010
Simplemente Jota con Javier Vázquez
http://www.aragonradio2.com/podcast/musica/simplemente-jota/


También estuvimos en Onda Cero Sagunto y Tele7-Calderona.

Espero que os gusten

Mª TERESA ABADÍA TORRALBA - Premio Mujeres de Jota 2010 por el Centro Aragonés del Puerto de Sagunto

SEMBLANZA BIOGRÁFICA por José Mª Prats Escriche


Un 3 de enero de 1949, sin duda que frío, nace Teresa Abadía en el pueblo de Ayerbe, en la Hoya de Huesca. Allí, en la Casa Lambán, en los mismos porches donde el nobel Ramón y Cajal vivió su infancia, va a transcurrir el primer año de vida de Teresa. Sólo el primero, pues, por razones de trabajo, sus padres se trasladarán a Yesa, en Navarra.

Navarra era tierra de jota, pero aunque no lo hubiese sido, habría dado igual porque la jota tenía entidad y vida propias en la familia de Teresa: su abuelo materno la cantaba, sentado en una manta, para su tierna nieta; su padre, que cantaba aragonesas y navarras sin distinción, fue quien le enseñó a sentirla y, por tanto, a amarla; ella recuerda que el padre tenía predilección por dos jotas: “La Mora” y “Tuve un hermano en el Tercio”. Y aunque su madre, pese al don de una preciosa voz, no la cantaba, también contribuyó al hondo gusto por la jota que caracteriza a nuestra Teresa. Ella misma tardó lo justo en hacer sus pinitos joteros, entonando la jota, junto a su hermano mayor, en las reuniones familiares. Y cuando Teresa fue madre, parte de ese gran amor por la jota se encarnó, de forma natural, en sus hijas: la mayor cantaba y la pequeña bailaba, aunque por circunstancias desfavorables no pudieron desarrollar una trayectoria larga.

Y de nuevo en Aragón, será en Barbastro, Huesca, donde Teresa estudiará, se casará y tendrá sus hijas. Como ama de casa con niñas pequeñas poco tiempo le quedará disponible, pero la jota seguirá ocupando un lugar, esta vez como fondo musical de sus tareas domésticas. Dice ella: “Yo, siempre, para hacer mis faenas, tengo las jotas en marcha, que ayudan un montón”.

Pero su periplo no había terminado, ni muchísimo menos. De Barbastro pasará a Zaragoza, al popular barrio de El Rabal, donde Teresa se encontrará a los 41 años con la “guinda” de la jota: un entorno que vive la jota con emoción y donde tendrá la oportunidad de recibir lecciones de algunas de sus figuras señeras. Teresa bailará durante más de dos años, en lo que define como maravillosa experiencia, pero sobre todo cantará. Entró en la Escuela Municipal de Música del Ayuntamiento de Zaragoza y, durante sus dos primeros cursos, su maestra de canto fue Begoña García Gracia, a quien admira y quiere, y de la que recuerda con cariño cómo la reconfortó en su primera clase, cuando Teresa se sentía como si tuviese en la garganta un “gallo en apuros”. Ya en ese primer curso, Begoña llevó a sus alumnos a actuar en el Instituto Miguel Servet durante el final de curso. Teresa lo recuerda como un revuelo extraordinario que movilizó a la familia y a las amistades. Hoy, riendo, piensa que fue una osadía, pero que salió bien pese a los nervios y al miedo atroz por todo el público que habían convocado; incluso, al acabar su intervención, una amiga subió al escenario y le entregó un ramo de flores. Teresa pasó una vergüenza horrorosa, estamos seguros que infundada. Era su primera actuación en público.

En los tres cursos restantes, fue su maestra otra personalidad excepcional de la jota, ni más ni menos que María Pilar de las Heras. Es lógico, pues, que se sienta orgullosa de quienes han sido sus profesoras. Paralelamente también tendrá un maestro que le calará muy hondo y al que lleva en el corazón, Luis Pastor, la persona que después de su padre más le ha inspirado la pasión por la jota. Con él compartirá muchas horas a la guitarra, cantando y preparando actuaciones.

Y no fue menos rica la relación de Teresa con la guitarra, pues tuvo como profesor a otro grande, José Luis Muñoz, cuyas clases eran tan satisfactorias que a Teresa le pesaba la espera hasta la siguiente clase; incluso en una ocasión, llegó a presentarse lesionada y con muletas, encontrándose con que ese día había ensayo general y José Luis la enviaba de vuelta a casa hasta su total recuperación. En otra ocasión, cuando preparaban un recital de rondalla para su parroquia de Santa Ana, la víspera del mismo ensayaron con José Luis de forma tan entusiasta e intensa que dejaron de sentirse los dedos. En suma, para Teresa, todo este período fue una maravillosa etapa y sabemos que lo dice sin un ápice de exageración, pues lo vivió con total intensidad, como cuando en el trayecto hasta la Escuela Municipal, subía y bajaba del autobús entonando suavemente las letras que iba ensayando.

A pesar de toda esa actividad, la vinculación a la jota de Teresa no se agotaba en el entorno de la enseñanza, sino que continuaba fuera de él, en su parroquia, la de Santa Ana, y en el Boterón. Literalmente, dice: “El paso por mi parroquia, ha sido una de mis más bellas experiencias, en todos los sentidos que atañen a mi persona. En lo que a la jota se refiere, gracias a lo poco que sabía, he podido hacer felices a muchas personas, y ellas a mí. Organicé una rondalla con el único fin de actuar en residencias de personas mayores o ante personas con alguna discapacidad; por ejemplo, cada año actuábamos para los familiares de los enfermos de Alzeimer”. Con ello, y dando además Teresa clases de iniciación a la guitarra, ayudaban también a cubrir las necesidades de la parroquia, y el grupo que así se formó sigue funcionando hoy día. No nos extraña que Teresa califique toda esta actividad de algo “muy bonito”, y es que a la satisfacción de ayudar se añadió la oportunidad de conocer y compartir escenario con grandes joteros y joteras, como Angelines Hernández, Teresa Pardos, Jesús Burriel, Luis Pastor, Mª Pilar Pastor y El Bombero entre otros.

Le quedaba entusiasmo para alegrar los ánimos en el Boterón, un conocido centro de la tercera edad de Zaragoza, que es el primero que se creó en Aragón; como ella misma dice: “Llegué al Boterón de la mano de Araceli Ullate, una buena jotera y amiga; cantaba y tocaba en la rondalla y mi permanencia allí duro hasta que mi enfermedad me impidió continuar”.

De esta intensa vida jotera permanece todo en el recuerdo, porque para Teresa no ha habido actuación que no haya sido especial, que no haya sido diferente a las demás. Aunque destaca por su intensidad el día en que con la Escuela de Jota pisó el escenario del Teatro Principal en Zaragoza, algo que la impresionó profundamente y no olvidará jamás; pero con éste compiten otros momentos también estelares, como la primera vez que actuó con el Boterón, que fue en la calle; o cuando, ya como Rondalla de Santa Ana, actuaron en la iglesia de San Juan de los Panetes; y todas aquellas ocasiones en que actuó en presencia de su madre.

Tampoco puede olvidar, pues es algo indeleble, a las personalidades del mundo de la jota a las que ha conocido personalmente. Son muchas y las añadimos a las arriba mencionadas: Jesús Redondo, José Guerra, Inmaculada Bescos, Las hermanas Alconchel, Mª Auxiliadora Gimeno, Marián Genzor y su esposo Roberto, Petra Gracia, José Luis Urben, Mercedes Cartiel, Lorena Palacios, Sandra Guerrero, Esther Salinas, Ana Belén San Joaquín, Mª Carmen Pardos, Sergio Sanz, Vicente Rubio, César Rubio, y otros muchos más, no tan famosos.

Y ahora, transcurrido de nuevo el tiempo y por los vaivenes de la vida, tenemos a Teresa en el Puerto de Sagunto, ese trozo de Valencia donde brilla engastado un pedacito de Aragón. Para ella, su estancia aquí es lo mejor que le ha podido pasar en esta etapa de su existencia: es paradójicamente en Valencia, donde ha podido volver a la jota y reencontrarse con Aragón, y, además, con la satisfacción de formar parte de un grupo que trabaja con ilusión por esa jota tan querida, un grupo gobernado por la armonía, con cada uno consciente de sus posibilidades y límites, donde la enseñanza fluye gracias dos maestros a los que Teresa quiere rendir homenaje: Vicente, la voz y la experiencia, y César, que ama la jota con una locura muy cuerda e incansable.

Ella es la cantadora más mayor, pero eso no le importa en absoluto. Teresa intenta dar lo máximo y siempre hay una meta y un margen para la mejora; y encuentra nuevas motivaciones en el conocimiento de las antiguas grandes voces, como Pilar Gascón, de las que aprecia su agilidad al cantar y su sencillez. Además, en este centro ha podido participar, y seguirá participando, en eventos joteros excepcionales. Por todo ello, manifiesta: “Poder cantar aquí me da verdaderamente la vida. Estoy en el mejor de los sitios para vivir la jota al máximo. Estoy experimentando, yo creo, mi mejor momento, por todo, porque tengo un maestro extraordinario, que está sacando de mi persona una emoción con el canto que casi me hace flotar. Sólo me falta para completar mi felicidad poder tocar mi guitarra”.

Es evidente que la jota representa algo más que un gusto musical para Teresa. Como ella misma dice con bellas y sentidas palabras, “la jota es ánimo en mi cansancio, alegría en mi tristeza”. Y es que, desde siempre, cuando tiene que emprender alguna ardua tarea de esas que tendemos a ir retrasando, pone sus jotas en marcha y consigue que “aquello vaya como una seda.” Del mismo modo, piensa que ese verso de una jota que dice “y arenga para la guerra” es tal cual; la jota le sirve de arenga para esa guerra de cada día, para ese hacer frente a la vida cuando ésta, antes o después, nos presenta su faceta más amarga o menos atractiva. Y lo cree así porque la jota le despierta toda clase de sentimientos positivos: “Alegría, emoción, fuerza, cariño, energía, vida, es el todo para mí. Cuando la canto me hace vibrar, me transforma, me siento grande, es la mayor representación de mi tierra, de la cual me siento muy orgullosa”.

Y para terminar, otra esclarecedora cita textual de Teresa: “En este centro he tenido momentos muy emotivos… al estar fuera de mi tierra me emociono con mucha facilidad. Hace poco, en la concentración de aragoneses del exterior, en Munébrega, casi no puedo cantar por la fuerza del sentimiento que la letra de la jota escrita por César me inspiraba. Muy fuerte, pero al mismo tiempo maravilloso. Yo te diría, resumiendo, que no hay nada más grande que poder expresar tus sentimientos con el canto de la jota, y tener la fuerza para que los que te escuchan, puedan sentirlo”.

lunes, 8 de febrero de 2010

PETRICA GRACIA - "De los más grandes joteros"


Nuestra querida Petrica, Premio Mujeres de Jota por Aragón 2010, canta "De los más grandes joteros"... una jota con la que rinde su particular homenaje a la "Estirpe Gracia" (Joteros de Nuez de Ebro), 5 generaciones de joteros en los que se han destacado: Juan Antonio (padre de Petrica)y Manuel Gracia, las Hermanas Perié (primas hermanas de Petrica) con Pascuala a la cabeza, la propia Petrica y, en la actualidad, su hija: Mª Begoña García Gracia.


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CARTEL DEFINITIVO PREMIOS MUJERES DE JOTA 2010

Este es el cartel definitivo de los Premios Mujeres de Jota 2010


Ya nos han confirmado su asistencia, además de las homenajeadas (Petra y Teresa), los siguientes invitados:

CANTO
- Mª Begoña García Gracia, Zaragoza
- Mª Carmen Pardos Algás, Zaragoza
- Ana Belén Sanjoaquín Tomás, Zaragoza
- Julio Bellido Asensio, Zaragoza
GUITARRA
- José Luis Muñoz Burillo, Zaragoza

No faltará alguna emotiva sorpresa.

domingo, 31 de enero de 2010

PETRA GRACIA - "Con la jota me crié"

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Nuestra querida Petrica, Premio Mujeres de Jota por Aragón 2010, canta "Con la Jota me crié"... una de las jotas con las que su padre, Juan Antonio Gracia Laborda, se alzó con el Primer Premio del Certamen Oficial de Jota en 1906.

jueves, 28 de enero de 2010

PREMIOS MUJERES DE JOTA 2010

RECITAL DE JOTA ARAGONESA
PREMIOS MUJERES DE JOTA 2010

Centro Aragonés del Puerto de Sagunto
Domingo 7 de Marzo de 2010, 17:00hrs


PREMIO MUJERES DE JOTA 2010 POR EL CENTRO ARAGONÉS

PREMIO MUJERES DE JOTA 2010

Premio Mujeres de Jota por el Centro Aragonés
Mª TERESA ABADÍA TORRALBA


En este año, 2010, el Premio Mujeres de Jota por el Centro Aragonés del Puerto de Sagunto será concedido a Mª Teresa Abadía Torralba.

Adjunto una breve semblanza biográfica como muestra de su andadura jotera.


MARÍA TERESA ABADÍA TORRALBA

María Teresa Abadía nace en Ayerbe, Huesca, y es hija, nieta y biznieta de aragoneses. Aunque la jota, como ella dice, la ha sentido siempre dentro de su alma, no tuvo oportunidad de cantarla hasta los 41 años. Fue entonces cuando una gran amiga que ya cantaba y era alumna de una escuela de jota, la convenció para inscribirse en ella.

María Teresa reconoce que el aprendizaje fue duro, pero califica esta etapa de muy bonita y la recuerda con mucho cariño, especialmente por unos profesores y compañeros maravillosos, a los que está muy agradecida. Pero la razón principal de su contento es la propia jota, un canto que desata en María Teresa un sentimiento incomparable, una íntima satisfacción que la hace sentir grande y feliz cuando la interpreta, quizá porque, como dice una copla, la jota “es un sentimiento noble que sale del corazón”. Y esa felicidad se alcanza incluso aunque el dominio técnico no sea completo, ya que, según María Teresa, la jota no es fácil y precisa de una serie de cualidades, aunque las dificultades pueden ir superándose con ilusión y con voluntad.

Más tarde, María Teresa inició otra etapa de su vida en la que no le fue posible seguir en el mundo de la jota, ya fuera cantando o tocando la guitarra, y sufrió al no poder sentir ese ánimo profundo y feliz que le produce cantar la jota. Mantuvo, eso sí, sus recuerdos, casi siempre positivos, pues para ella la jota siempre merece la pena. Y entre esos gratificantes recuerdos figuran también trofeos conseguidos en grupo. Ahora, afortunadamente, María Teresa ha podido volver a la jota.

Como intérprete de la jota, María Teresa siente predilección por Begoña García y, entre los cantadores clásicos, por María Pilar de las Heras, Luis Pastor y Jesús Gracia. En general todas las jotas le gustan, pero hay una con un significado especial y que, seguramente mirando a lo alto, siempre dedica a sus padres: “Cuando miro a las estrellas”.


José Mª Prats Escriche

martes, 5 de enero de 2010

PREMIO MUJERES DE JOTA 2010 POR ARAGÓN



PREMIO MUJERES DE JOTA 2010

Premio Mujeres de Jota por Aragón
PETRA GRACIA CLAVERÍA


En este año, 2010, el Premio Mujeres de Jota por Aragón será concedido a Petra Gracia Clavería.

Esta edición del Premio servirá para rendir homenaje a Petra por todo lo que ella ha sido en la Jota. En este año 2010, se cumple el 75 aniversario de su debut en el Teatro Argensola con el Grupo "Alma aragonesa",a los 6 años de edad, acompañada al baile por Pepito Tolosana, el hijo de su prima Pascuala Perié Gracia.


En esta foto, del Cuadro de Jotas de Pepe Esteso, aparece Petra (arrodillada en la primera fila) junto a otras grandes figuras de la Jota: Pascuala Perié, José Oto, Felisa Galé... entre muchos otros.

En esta foto Petra junto a su hermano Felipe.

Adjunto una semblanza biográfica de Petra, Premio Mujeres de Jota 2010, por Aragón.

Petra Gracia Clavería, “Imperio de Aragón”.

Si quisiéramos hacer un relato acerca de las más grandes estirpes joteras en Aragón recordaríamos a la “familia Delmás”, de Fuentes de Ebro; a los “Zapata”, descendientes de Andorra; a “los Peribáñez”, de Monreal del Campo,… pero si, entre todas, tuviéramos que destacar la estirpe jotera que ha aportado más grandes valores a nuestra Jota Cantada, nos deberíamos detener en el zaragozano pueblo de Nuez de Ebro, para hablar de la estirpe de “los Gracia”. La familia “Gracia” ha dado una extensa estirpe de brillantes estrellas joteras, compuesta de varias generaciones de excelentes cantadores y cantadoras como los hermanos Juan Antonio y Manuel Gracia; su primo, Gerardo Gracia; los sobrinos de éstos: Dionisio Labasa y Hermanas Perié (Pascuala, Lucía y Trinidad); la hija de Juan Antonio, Petra Gracia; o la hija de ésta última, y nieta de Juan Antonio, Mª Begoña García Gracia, quien dice a este respecto en esta copla…

Nuez de Ebro ha sido cuna
de los más grandes joteros
y la estrella de “los Gracia”
sigue alumbrando su cielo.

Pero no es el objetivo final de este texto recordar a estas meritorias sagas joteras, ni tampoco destacar a la grandiosa estirpe jotera originaria de Nuez de Ebro, sino rendir homenaje a uno de sus componentes: Petra Gracia Clavería. Sobre Juan Antonio Gracia, Pascuala Perié Gracia y Mª Begoña García Gracia se ha escrito mucho. Hoy, sin embargo, pretendemos dar a conocer y rendir un tributo a Petrica, como cariñosamente se la conoce en el ambiente jotero, una gran artista y una colosal jotera que además de por sus valores y condiciones artísticas, destaca por sus valores humanos. Pese a todo, si le preguntásemos a ella, no escatimaría esfuerzos en dibujar la figura de su queridísimo padre (maestro de maestros), en subrayar la excelencia jotera de su querida hija (campeona y maestra de nuestra jota) o en recordar con cariño a su prima (maestra de maestras). Así es Petra, una mujer sencilla que no gusta de destacarse por lo que ella es o ha sido, sino por lo que han sido o son los suyos. Sin embargo, Petra es una mujer que merece todos los honores propios por sus méritos artísticos y humanos.

En cuanto a lo artístico, para ser justos, deberíamos destacarla como una “grandiosa jotera”. Grandiosa, pues, a pesar de su corta estatura, se engrandece cuando pisa cualquier escenario y llena la escena con las tablas que ha ido adquiriendo en una existencia artística de 75 años. Grandiosa porque, a pesar de sus 80 años de edad, con su voz fuerte y limpia nos hace viajar en el tiempo para recordar la jota de los antiguos cantadores. Grandiosa puesto que, Petra, canta la jota en su estado y esencia más pura, convirtiéndose en el mejor testigo de la jota antigua: una jota sencilla, sin florituras, una jota brava y ágil, una jota llena de emoción y sentimientos…

Como bien dice un buen amigo mío: “Bendita sea la rama que al tronco sale”, porque Petra recuerda en su canto a la Jota de su padre Juan Antonio y, por extensión, a la del resto de joteros de Nuez. La misma jota que su padre transmitió a su sobrina Pascuala, y que ha sido la base y el fundamento sobre el que se ha construido la jota que después han enseñado Mª Pilar de las Heras (discípula predilecta de Pascuala) y Mª Begoña García, en la Escuela Municipal de Música de Zaragoza.

Petra Gracia Clavería, hija de Juan Antonio Gracia y Jacoba Clavería, nació un 26 de Junio de 1929 en Nuez de Ebro (Zaragoza). Y de Nuez de Ebro, en su temprana infancia, marchó junto a sus padres y hermanos hasta el zaragozano barrio de San Pablo, “El Gancho”, donde han vivido y convivido los más grandes joteros de la capital aragonesa. Petra, que era la menor de sus hermanos, quedó muy pronto huérfana de madre, lo que la empujó a acompañar desde muy niña a su padre, Juan Antonio Gracia, en sus andanzas artísticas. Así pues, su temprano debut como bailadora de jota tuvo lugar, cuando tan sólo contaba con 6 años de edad, en el Teatro Argensola de Zaragoza junto al Grupo Folklórico “Alma Aragonesa”, que dirigía Pepe Esteso y del que formaba parte Juan Antonio. En aquella ocasión, fue su pareja el hijo de Pascuala Perié: Pepito Tolosana.

Y de este modo, desde los 6 y hasta los 16 años, tomó parte en todas las actuaciones para las que fue requerida y acompañó, además de a su padre y a su prima Pascuala, a grandiosos joteros como José Oto y Felisa Galé, la familia Zapata, la familia Esteso, Mª Pilar de las Heras, Mercedes Cartiel, Pilar Francés, Pilar Pascual, Lucio Cáncer, José Iranzo “El Pastor de Andorra”… y todos los jóvenes joteros que, como ella, recibían lecciones de canto de su prima Pascuala, y buscaban su proyección artística en los más importantes cuadros de jota del momento.

A los 16 años es contratada por una compañía de variedades y actúa, junto a su padre, en las ciudades más importantes de España. Por entonces, incluye en su repertorio no sólo jotas, sino pasodobles, zambras, bulerías… que se convierten en un derroche de arte y gracia por distintos escenarios y teatros, y que le valen para la adopción del sobrenombre de “Imperio de Aragón”. Posteriormente, Petra, desarrolló gran parte de su actividad artística entre Cataluña y Baleares, obteniendo éxitos por doquier y compartiendo escenarios con artistas de la talla de Antonio Machín y Manolo Escobar,… o con joteros de renombre como Matías Maluenda y El Zagal de Mediana, con estos últimos en la famosa “Bodega de Apolo” del Paralelo barcelonés.

Petra se retiró del mundo artístico en 1980, unos años antes había regresado a Zaragoza y se había instalado en el barrio que la vio crecer, “El Gancho”. Allí quedaría cuidando a su padre, hasta su fallecimiento, y a sus queridas nietas. Sin embargo, a pesar de su retirada artística, Petra nunca ha dejado de cantar siempre que, para ello, ha sido requerida: festivales benéficos, homenajes,...

Durante los años 90 colaboró activamente con el Grupo Folklórico “Renacer”, que dirigió su hija Mª Begoña García. Además, ha obtenido numerosos primeros premios en el Certamen de OSCUS, tantos como veces se ha podido presentar. En nuestro Centro Aragonés del Puerto de Sagunto la hemos podido escuchar con motivo del recital que, en Junio de 2006, se dedicó a su prima Pascuala Perié y cuando, en Marzo de 2009, se homenajeó a su compañera y amiga Mª Pilar de las Heras. Además, ha acompañado a su hija en las representaciones de “En Clave de Jota”, y siempre nos ha deleitado generosamente con sus hermosas jotas cuando se lo hemos solicitado.

Actualmente, sigue asistiendo a la Escuela Municipal de Jota, donde junto a su hija aprovecha para mantener preparada su voz, y repasar sus estilos para poder estar a la altura y darlo todo en cualquier evento jotero para el que sea requerida. Y es que como ella dice, con la gracia que la caracteriza, “cuando voy a cantar se me pasan todos los males”. Porque Petra, a pesar de su edad, conserva la ilusión de seguir cantando, además de esas dotes innatas que ha heredado de su familia. Así pues, Petra se siente enormemente feliz cuando canta, porque, ante todo y por encima de todo, está el amor que siente por nuestra tierra y por nuestra jota. La jota que ha dado y da sentido y significado a su vida. La jota que ha sido el eje sobre el que han girado y se han desarrollado varias generaciones de su familia. La jota que lleva en su alma y en su corazón, y así lo expresa en esta copla que canta con predilección:

En Aragón he nacido,
con la jota me crié,
Aragón y la jotica
son mi esperanza y mi fe.

Pero además de señalar las excelencias artísticas de Petra, sería injusto cerrar estas líneas sin hacer referencia a sus cualidades humanas. A Petra no se le conocen enemigos en la Jota, todo el mundo la quiere y la admira. Su persona desprende sencillez, nobleza y modestia. Para nosotros, la familia jotera de este Centro Aragonés del Puerto de Sagunto, Petra es una entrañable amiga que se ha ganado nuestra admiración, nuestro respeto, nuestro aprecio y nuestro cariño. Para mí, personalmente, Petra es una gran “Mujer de Jota” por su extensa y excelente trayectoria artística de casi 75 años, pero también, y sobre todo, por su destacable excelencia humana.


César Rubio Belmonte